Resulta que este año tengo una asignatura que se llama Politica económica. Con motivo de la presentación de la asignatura, el profesor, economista y director de Etea Gabriel Perez Alcalá nos ha encomendado la misión de escribir un articulo sobre la democracia. 500 palabras sin tema ni estilo en las que nos podemos expresar sobre el tema como queramos. Escribir es escribir y el tema puede venir al caso del blog:
En el siglo V a.c, los griegos crearon una forma de gobierno en la que el poder residía en el pueblo. Unos valores que con el tiempo representarían en primer lugar, a la civilización occidental y en segundo, al resto del mundo. La democracia ha sido el exponente máximo de libertades y derechos por el que el ser humano ha luchado durante toda su historia. Hoy por hoy, tan solo cuatro países no se auto-identifican como democracias.
La democracia, a pesar de las libertades que otorga, no es ni mucho menos un régimen perfecto por muchos motivos. No es un régimen justo, ya que solo representa a una mayoría con independencia de los argumentos del resto. Dichos argumentos bien pueden ser mucho mas validos que los de la mayoría, pero no cuentan. Es un régimen completamente ineficiente por la sencilla razón de que el voto es único para todos, mientras que la preparación para afrontar una decisión de cada uno es muy diferente. Pero sobretodo, es un régimen en el que los medios de comunicación, en las manos apropiadas, pueden controlar el “poder del pueblo” como se les antoje. A pesar de todo esto es el menos malo de todos los sistemas que existen, y a la espera de que llegue uno mejor, debemos respetarlo y tratar de mejorarlo.
Hace ya algunos años, descubrí que los argumentos antes mencionados tienen un común denominador: la educación. Si el pueblo esta bien educado, tendrán argumentos coherentes que, de ser los mejores estarán en mente de una mayoría; por otra parte un pueblo educado puede afrontar las decisiones con seriedad, madurez y capacidad de critica; y por supuesto un pueblo educado es menos influenciable por parte de los medios de comunicación. Fue entonces cuando me di cuenta de que democracia sin cultura es algo que no funciona, y comprendí porque en países como Alemania, Gran Bretaña o los países nórdicos les va tan bien mientras que en Sudamérica no dan palo al agua.
En España tenemos mucho que aprender antes de que la democracia funcione. La partitocracia a la que nos vemos sometidos no cumple las expectativas de un pueblo que no ve como sus políticos, carentes de cualquier ideología se adaptan a cualquier política que de apoyo del influenciado pueblo. La educación no interesa, porque siguen gobernando unos pocos que prefieren someter a las masas hipotecando el futuro de la nación. La corrupción, aun descubierta, no se penaliza, y con el dinero que sobra después de remesas, comisiones y demás despilfarros se reparten subvenciones que, lejos de ser para el bien de todos, se “regalan” para captar mas y mas votos.
La democracia, a pesar de las libertades que otorga, no es ni mucho menos un régimen perfecto por muchos motivos. No es un régimen justo, ya que solo representa a una mayoría con independencia de los argumentos del resto. Dichos argumentos bien pueden ser mucho mas validos que los de la mayoría, pero no cuentan. Es un régimen completamente ineficiente por la sencilla razón de que el voto es único para todos, mientras que la preparación para afrontar una decisión de cada uno es muy diferente. Pero sobretodo, es un régimen en el que los medios de comunicación, en las manos apropiadas, pueden controlar el “poder del pueblo” como se les antoje. A pesar de todo esto es el menos malo de todos los sistemas que existen, y a la espera de que llegue uno mejor, debemos respetarlo y tratar de mejorarlo.
Hace ya algunos años, descubrí que los argumentos antes mencionados tienen un común denominador: la educación. Si el pueblo esta bien educado, tendrán argumentos coherentes que, de ser los mejores estarán en mente de una mayoría; por otra parte un pueblo educado puede afrontar las decisiones con seriedad, madurez y capacidad de critica; y por supuesto un pueblo educado es menos influenciable por parte de los medios de comunicación. Fue entonces cuando me di cuenta de que democracia sin cultura es algo que no funciona, y comprendí porque en países como Alemania, Gran Bretaña o los países nórdicos les va tan bien mientras que en Sudamérica no dan palo al agua.
En España tenemos mucho que aprender antes de que la democracia funcione. La partitocracia a la que nos vemos sometidos no cumple las expectativas de un pueblo que no ve como sus políticos, carentes de cualquier ideología se adaptan a cualquier política que de apoyo del influenciado pueblo. La educación no interesa, porque siguen gobernando unos pocos que prefieren someter a las masas hipotecando el futuro de la nación. La corrupción, aun descubierta, no se penaliza, y con el dinero que sobra después de remesas, comisiones y demás despilfarros se reparten subvenciones que, lejos de ser para el bien de todos, se “regalan” para captar mas y mas votos.
¿Qué es la democracia? La democracia es el régimen perfecto creado para funcionar exclusivamente en los mundos perfectos. En la Tierra tenemos que conformarnos con lo que tenemos.
“Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan Parlamento”
Nelson Mandela.